La computación cuántica es un paradigma de computación distinto al de la computación clásica, hace uso de qubits en lugar de bits; por ello crea unas combinaciones diferentes con unos resultados totalmente distintos, nuevos algoritmos. Esto hace que algunos problemas que no se hayan podido resolver, puedan tener solución mediante la computación cuántica.

La idea de la computación cuántica surgió en 1981, cuando Paul Benioff propuso aprovechar las leyes de la teoría cuántica en el ámbito de la computación. Esto quiere decir que, en lugar de trabajar con un solo bit, como en la computación digital en la que se obtienen valores con 0 y 1, en la computación cuántica el valor puede estar en superposición siendo 0 ó 1 ó ambos a la vez.

Gracias a IBM se puede acceder a la computación cuántica a través de su nube. Los científicos de la compañía han creado un procesador cúantico, que estará disponible bajo la plataforma en la nube IBM Quantum Experience, pudiendo acceder a través de IBM Cloud desde cualquier ordenador o dispositivo móvil y permitiendo realizar experimentos, construir algoritmos y hacer pruebas sobre el procesador cúantico.

Este procesador cuántico se ha compuesto por cinco qubits superconductores alojados en el centro de investigación de IBM en Nueva York, T.J Watson Research Center. Estos cinco procesadores son el proyecto más innovador de IBM en cuanto a arquitectura cuántica capaz de aumentar su escala para mayores sistemas cuánticos.

La ventaja del ordenador cuántico es que en él se puede programar para realizar cualquier trabajo de computación y será exponencialmente más rápido que en los sistemas clásicos para un gran número de aplicaciones científicas e industriales. La tecnología cuántica tiene un potencial enorme, se prevé que en tan solo en diez años, ya existan ordenadores cuánticos con procesadores de entre 50 y 100 qubits, los cuales superarían con creces al funcionamiento de los súper ordenadores actuales.

El futuro de la computación pasa por la computación cuántica, ya que podría solventar y dar solución a muchos problemas que actualmente no tienen respuesta por parte de las supercomputadoras actuales.

El desarrollo de la computación cuántica supone un gran avance en cuanto a la optimización y el campo de la química, que son los campos en los que más rápido se va a notar este salto de velocidad en sus progresos. Aunque este proceso que proporciona IBM en su nube, abre un nuevo campo de innovación industrial, así como el desarrollo de nuevas aplicaciones en cuanto a la inteligencia artificial (IBM Watson)