El CRM (Customer Relationship Management) es una estrategia de gestión que sitúa al cliente como objetivo de todas las actuaciones de la empresa.

Hoy en día, los clientes son los que deciden qué compran, cuándo, cómo y el precio que están dispuestos a pagar por lo que la satisfacción de los clientes debe ser el foco principal de las empresas.

Para ello, debemos conocer sus necesidades, opiniones y toda aquella información que nos puedan proporcionar para mejorar la relación con la empresa. De esta manera, conseguiremos fidelizarlos y aumentar su satisfacción con nuestros servicios.

De igual modo, el CRM facilita la comprensión del mercado mediante la recopilación de información sobre la competencia, clientes y productos que nos permitirá plantear estrategias sobre nichos de mercado concretos.

El sistema CRM nos permite además, organizar la información obtenida a través de diferentes canales, gestionarla y explotarla adecuadamente, convirtiéndose en una base de datos centralizada que integra de manera horizontal a toda la organización.

Este sistema facilita la toma de decisiones en marketing, ayudando a segmentar a los clientes potenciales y así permitiéndonos personalizar los contenidos y acciones de promoción en función de las preferencias de los clientes.

En resumen, el CRM ayudará a la empresa antes, durante y después de un proceso de venta:

  • Ayuda a captar clientes a través de diferentes campañas de marketing y sus correspondientes informes a medida. Esta información podrá ser analizada para la toma de decisiones que permitan atraer más clientes a nuestro negocio.
  • Permite conocer mejor a nuestros clientes. De esta manera, podremos crear acciones de una manera más especializada y segmentada.
  • Consigue fidelizar al cliente dado que se conocen en profundidad sus necesidades e intereses, cómo podemos aportarles valor para forjar una relación duradera.

No importa el tamaño o sector de la empresa, implementar una solución CRM es vender mejor mediante un servicio excelente.