Blockchain, o cadena de bloques, es un innovador protocolo ligado al concepto “distributed ledger technologies”, o tecnologías de registro distribuido en español, y se presenta como un conjunto de tecnologías, entre ellas: P2P, sellado de tiempo, criptografía,… Que, como resultado de la combinación entre ellas, obtiene la posibilidad de que los ordenadores puedan gestionar su información compartiendo un registro distribuido, descentralizado y sincronizado entre ellos, en lugar de utilizar las tradicionales bases de datos.

La información se transmite y guarda de un modo extremadamente seguro, respetando la identidad y privacidad mediante claves criptográficas. Se trata de un registro que no permite su alteración.

Esta tecnología es aplicable a múltiples sectores, sin embargo, es verdad que en el sector financiero es donde más ha calado esta innovación tan puntera, pues es como un libro de cuentas totalmente transparente.

Aunque no solamente el mundo financiero puede aprovecharse de sus ventajas, también pueden hacerlo otros sectores como: energía, telecomunicaciones, administración pública, logística, transporte, medios de comunicación,…

Además, Blockchain tiene la capacidad de determinar si una persona o entidad es quién dice ser, por lo que facilita las relaciones entre los usuarios y las empresas sin intermediarios.

En definitiva, sus características principales son:

  • su capacidad para almacenar datos, gracias a la replicación de la información de la cadena de bloques,
  • la transmisión de datos mediante peer-to-peer
  • y la confirmación de dichos datos con un proceso de consenso entre los nodos participantes.

Permite a la población y a la industria eliminar los intermediarios entre las transacciones, tanto económicas como de información, no siendo necesario confirmar la identidad mediante terceros, el servicio Blockchain ya lo realiza; asegurando dichas conexiones al ser invulnerables ante ataques debido a su forma de encriptación y a su capacidad de inalteración gracias a la misma.

El concepto de cadena de bloque fue utilizado por primera vez por Bitcoin, pero actualmente existen otras aplicaciones en el sector de las “criptomonedas” como lo son Ethereum, Dogecoin, y Litecoin. Y en la actualidad, muchos bancos, entre ellos, algunos españoles, están estudiando la posibilidad de introducirlos en sus carteras de productos, debido a que se prevé que, en un plazo máximo de cinco años, las transacciones Blockhain estarán al alza.

Se trata de un fenómeno imparable en internet a nivel global. Un sistema seguro y eficaz con el que realizar transacciones, y no solo económicas. Es el futuro más inmediato en este sector.