Teniendo en cuenta que “Big data” es el procesamiento, análisis y visualización de grandes bases de datos en formato digital, es clave reconocer la evolución significativa que el desarrollo de esta tecnología es capaz de hacer y de mejorar en el día a día de nuestra sociedad, la cual va avanzando a pasos agigantados. Todo este crecimiento de esta nueva era digital en la que vivimos, se desarrolla también en las tecnologías de la información.

Información que se crea, se reproduce y se almacena en forma de datos. Es en este ámbito, en el Big Data se abre un nueva vía con innumerables posibilidades de mejora tanto de la vida cotidiana como de la productividad empresarial.

2002 fue el año en que el volumen de información digitalizada superó por primera vez la cantidad de información almacenada de forma analógica y puede ser considerado, por tanto, como el inicio de la era digital de la información (Hilbert, 2011).

De hecho, algunos sectores, como el comercial y financiero, han sido los principales impulsores de esta tecnología, siendo las grandes empresas tecnológicas las principales pioneras. Éstas integran de forma estratégica en su negocio los avances y descubrimientos que van realizando.

Igualmente es importante recalcar que Big Data se presenta clave para mejorar la calidad de vida, siendo a su vez urgente, la utilización de Big Data en la prestación de servicios de salud, pues crea nuevas oportunidades en el ámbito de la medicina.

Para ello, Red.es y la Fundación Vodafone España han publicado el estudio “Big Data en salud digital”. En éste se especifica, por ejemplo, que los Registros electrónicos de salud que están diseñados para registrar y compartir la información por los profesionales del sistema de salud, es un registro electrónico de la información completa sobre la salud del paciente que permite a los profesionales dar la mejor atención posible, ya sea durante una consulta o en una emergencia médica, proporcionando la información que pueden necesitar para evaluar la condición de salud del paciente, sería una ventaja propia de la utilización de Big Data.

Además, aparte del propio historial clínico digitalizado del paciente también se pueden recoger los datos de máquina a máquina (la información dada de las lecturas de los sensores, medidores y otros dispositivos médicos); mediante transacciones de datos como reclamaciones y registros de facturación; o grabando los datos biométricos tales como huellas dactilares, datos genéticos, escáner de retina, rayos X, presión arterial y otros tipos similares de datos.

Con la recogida de estos datos, se pueden realizar, entre otros,  los siguientes tipos de análisis mediante Big Data:

  • Modelo predictivo: analiza los datos recogidos para evaluar qué probabilidad tiene un individuo de mostrar un comportamiento específico en el futuro con el fin de mejorar la eficacia.
  • Modelo descriptivo: describe las relaciones entre los datos para poder clasificar a los individuos en grupos.

Como podemos observar la posibilidad de mejora de la eficacia en los servicios de salud es inmensa, por lo que su aplicación generalizada es inminente y necesaria.